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La escritora

Gracias por visitar mi página y compartir tu tiempo conmigo. Aquí encontrarás mis opiniones sobre algunos asuntos sociales (araanton.blogspot.com) y el motivo de mis novelas, nacidas de vivencias, obsesiones, o del incomprensible interés por épocas concretas de la historia.
Nací y vivo en León, sede del antiguo reino de donde surge  España, a espaldas de unos hombres y mujeres empeñados en liberar sus tierras y en potenciar su cultura. Aquí ejercí la enseñanza, que abandoné para dedicarme a la investigación histórica y a la creación literaria. De esa investigación y de mi amor a la lectura nacieron mis novelas.

El velo y La única puerta

En una sobremesa, al lado de la Basílica de San Isidoro, cuando pretendía que mis hijas entendieran que el hecho de ser mujeres no iba a cerrarles ninguna puerta si sabían luchar y desenvolverse en la vida, recordé que allí, donde ahora estábamos sentadas, había vivido Urraca, Infanta de León, hermana de Alfonso VI, Imperator totius Hispaniae, y que, incluso detrás del trono, había sabido imponer su voluntad que, como se ha demostrado a lo largo del tiempo, fue lo más conveniente para el reino. Entonces pensé que debía escribir sobre esa mujer, como exponente de las capacidades y el poder femenino, que ni siquiera el velo es capaz de cubrir o anular.
La investigación sobre su vida me llevó a descubrir personajes tan fascinantes como su padre, Fernando I, rey de León, o su madre Sancha que, como luego haría ella, participó en la mayoría de las decisiones que el gobierno del reino exigía tomar.
Lo que en principio concebí como un relato, se convirtió en un trabajo de más de cuatrocientas páginas, que hube de dividir en dos, El velo y La única puerta, para poder presentar la primera al Premio de Narrativa Camilo José Cela de la Diputación de Guadalajara y de este modo conseguir mi primer reconocimiento literario.

Leyendas de amor y muerte

Así son las relaciones que siempre se han dado entre estas dos tierras, Castilla y León, que, unidas y separadas repetidas veces a lo largo de la historia, se han enfrentado en campos de batalla o han hecho frente común a enemigos extraños.
Quise mostrar parte de su alma, recreando antiguas leyendas de cada ciudad. Debo confesar que mis preferidas son las que se refieren al Reino de León.

Las fuentes de la salud

Esta novela está ambientada en un antiguo balneario, del que aún se conserva el edificio en Boñar, un pueblo de la montaña leonesa. La fuente de la salud, de aguas termales, casi milagrosas según los estudiosos de la época, sigue corriendo a sus pies, como ya lo hacía en tiempos de los romanos, sin que nadie le dé hoy el valor que siempre tuvo. Fue la tristeza que experimenté al ver la incuria y el abandono que rodean el lugar, donde aún se percibe el dolor y la esperanza, lo que me llevó a escribirla, con ojos de hoy y recuerdos de ayer. Con ella conseguí el Premio de Novela Ciudad de Majadahonda.

Espaldas con alas

Un agustino, el padre Luis Estrada, querido amigo ya fallecido, un día me sugirió un trabajo que me asustó, pero que acepté por el desafío que representaba: escribir una biografía de San Agustín, que pudiera ser leída por cualquiera que no conociera ni su vida ni su obra, sin que le resultara pesada o aburrida por la densidad que normalmente entraña.
Así nació un nuevo Agustín, dentro de una conflictiva sociedad, que sufre ya La caída del Imperio Romano. Al investigar su época se me pareció dramáticamente al momento actual.

Astures, último bastión contra Roma

En ella se recrea la vida y costumbres del pueblo prerromano que vivía a orillas del Astura, nuestro actual río Esla, y que con su empeño feroz de libertades complicó la conquista romana de Hispania, hasta el extremo de obligar al desplazamiento a estas tierras del propio Augusto, para asumir el mando de la invasión.
Los pueblos cántabros y astures, y no otros, fueron los últimos en rendirse ante los romanos. Por eso escribí esta novela: para que quedara constancia, ya que parece haber interés en olvidarlo o en hacerlo desaparecer.

Un pueblo sin tele ni tele (Narrativa Infantil y Juvenil)

Frente a la triste despoblación de nuestro medio rural y la falta de valores, como la igualdad, la tolerancia, la generosidad... nace esta historia de dos chicos de ciudad, que se ven obligados, contra su voluntad, a pasar un tiempo en un pequeño pueblo. Allí surge lo inesperado y se ven inmersos en extrañas aventuras, conducidos por dos compañeros que parecen conocer muy bien los misterios de la aldea. La temida estancia lejos de la ciudad y de sus habituales entretenimientos dará lugar a la vivencia de un verano mágico.
Y, contra todas las tendencias modernas, sí que, al igual que los mitos, leyendas y cuentos de nuestros mayores, quiere dar explicación al entorno y enseñar algo que a los jóvenes lectores les ayude a integrarse en una sociedad cada vez más deshumanizada y exigente.